jue 07 sep 2006 07:15:00 CEST
Vigilantes de la igualdad
Las nuevas agentes antidiscriminación que
promueve la Generalitat de Catalunya se consideran piezas claves de las
empresas. Su trabajo quiere ser más pedagógico que represivo
De momento solo hay cuatro en Catalunya, pero llaman
la atención. Reciben el nombre de agentes de igualdad, aunque advierten
de que no son policías en defensa de las mujeres en el trabajo. "Nos
dedicamos a vigilar e impulsar políticas. Hacemos una labor pedagógica,
no de policía", asegura Isabel Salas, la agente de la Universitat
Oberta de Catalunya (UOC).
Hace cuatro meses que asumió las funciones de velar porque las mujeres
no sean discriminadas y de promover su igualdad con los hombres en la
universidad. Compagina el trabajo en el departamento de recursos
humanos de la UOC y su faceta de agente. La Generalitat subvenciona la
nueva figura con un 70% del coste, hasta un máximo de 15.000 euros,
durante el primer año de funcionamiento.
Un ejemplo de su labor: han proscrito del vocabulario de la universidad
el término secretaria. "Preferimos hablar de las secretarías, una forma
neutra --dice Salas--. Aunque hay muy pocos hombres ocupando esos
puestos, queremos evitar que se asocien a las mujeres".
Experiencia amplia
Se trata, a su juicio, de "medidas que no suponen grandes revoluciones,
sino pequeños cambios con un gran impacto". La UOC, al igual que las
otras tres empresas que tienen agentes de igualdad, partían de una
experiencia amplia en las políticas de no discriminación. La
universidad ofrece la posibilidad de realizar un 10% de la jornada como
teletrabajo para facilitar que las mujeres y los hombres puedan atender
a niños o mayores. Estas acciones requieren que "los hombres entiendan
que también pueden responsabilizarse de los niños o de las tareas de
casa. Eso también es igualdad de oportunidades", añade.
Para Isabel Salas, "es necesario que haya voluntad política y
estratégica porque si no sería solo una medida motivada por el
márketing y la publicidad".
En Pepsico, cuentan con un comité de diversidad del que Teresa Manubens
forma parte como agente de igualdad de la filial española de la
multinacional estadounidense. Entre sus labores se encuentra "abrir los
procesos de selección de trabajadores con el criterio de la diversidad".
No se trata de una posición de cara a la galería en busca de un
reconocimiento, sino de buscar una "ventaja competitiva". "Si nos
parecemos más a la sociedad, es beneficioso para la empresa y la
plantilla", afirma Manubens.
La creación de la figura del agente de igualdad y de todo el programa
enfocado hacia la diversidad ha recibido una buena acogida por los
trabajadores de Pepsico, que han valorado con un 4,5 sobre 5 la
importancia que tienen estos planes para ellos y la empresa.
Después de la experiencia piloto del 2005, la directora general de
Relacions Laborals, Mar Serna, confía en que 90 compañías se acojan a
la convocatoria de ayudas, por un valor de 600.000 euros, abierta hasta
el próximo día 15. Este impulso autonómico se une al programa que tiene
en marcha el Ministerio de Trabajo, en el que 45 empresas ya cuentan
con agentes de igualdad.
El Periodico
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