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Hoy se cumple el 59º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos
Mujer africana es igual que mujer sin derechos humanos
Violencia, guerra, sida, mutilaciones genitales, violaciones
por la guerrilla; son la realidad diaria. Los derechos de la mujer se
ignoran cada día en la casi totalidad de los países del continente
africano.
10-12-2007 - En África los derechos humanos son
palabras que se quedan volando entre la violencia, mutilaciones, el
sida, la guerra y las crisis humanitarias.
A pesar de que mañana, 10 de diciembre, es el Día Internacional de los
Derechos Humanos, en el continente africano esos mismos derechos son
ignorados o pisoteados. Esta fecha no cambiará la vida diaria de muchas
mujeres y jóvenes.
En los campos de refugiados de Darfur, la mayoría de las mujeres temen
los ataques de las milicias y se mueven en grupos para buscar leña
fuera del campamento. Esperan así poder protegerse mejor y escapar de
una posible violación.
En todas las zonas conflictivas del continente las mujeres y jóvenes
corren peligro de ser esclavizadas o víctimas de violencia sexual.
Muchas de ellas además son infectadas con el VIH.
Grupos de derechos humanos calculan que durante la guerra civil en
Sierra Leona, África occidental, un tercio de las mujeres y niñas del
país fueron violadas. No solo deben vivir con una experiencia
traumática, sino en una sociedad machista y brutal.
"La violencia es el único crimen de guerra que continúa hasta hoy",
señala la conclusión de un informe de Amnistía Internacional sobre la
situación en Sierra Leona.
El documento agrega que, aunque el nuevo gobierno firmó la Convención
Internacional de Derechos Humanos, en muchos pueblos los jefes tribales
siguen creyendo que los hombres tienen absoluta potestad sobre sus
mujeres e hijas.
En el Congo, la brutalidad y violencia contra las mujeres y niñas han
alcanzado tal dimensión que algunos defensores de los derechos humanos
hablan de una "guerra contra las mujeres". Frecuentemente las víctimas
son excluidas de sus comunidades, tras ser consideradas "deshonradas".
En el Congo, en Uganda y otras zonas de conflictos, muchas niñas
secuestradas como esclavas sexuales se quedan junto a sus victimarios.
Al igual que sus hijos, fruto de las violaciones, en sus pueblos
natales no son consideradas víctimas, sino traidoras.
Sin embargo, para muchas niñas la experiencia con la violencia comienza
en la infancia con la mutilación genital. "Muchas veces podemos
convencer a los padres de no dejar mutilar a sus hijas, pero entonces
son las madres y tías quienes ven en ello una grave violación de sus
buenas tradiciones", dice Georffrey Kalebbo, de la organización
humanitaria World Vision en Nairobi.
Sin embargo, también hay signos de esperanza. Camerún, en el occidente
de África, pretende castigar dentro de poco la mutilación genital con
una ley propia. En Kenia, los colaboradores de World Vision han
elaborado junto a los líderes tribales de los massai una ceremonia que
reemplaza la tradicional ablación de las niñas de 13 ó 14 años. En vez
de ello, las niñas ahora celebran en su escuela junto a las mujeres
mayores el paso de niña a mujer.
Asimismo, en el norte de Kenia, un grupo de mujeres de la tribu de los
samburu, que eran maltratadas por sus esposos, decidieron tomar su
destino en las manos. Desde hace más de diez años abandonaron a sus
maridos golpeadores y viven desde entonces en un pueblo de mujeres, que
se convierte cada vez más en una atracción turística.
Su pueblo Umoja ("juntas") es para muchas mujeres africanas un trozo de utopía, un lugar sin desprecio ni maltrato de mujeres.
En el continente africano, nacer mujer supone nacer con menos derechos
que un varón. Además tendrán que luchar contra situaciones políticas
que llevan a la población femenina a sufrir las consecuencias de las
guerras. Una violencia externa que se une a las tradiciones que las
agreden con mutilaciones genitales o matrimonios arreglados.
Pero donde más golpeada está la mujer africana es ante el VIH, ya que
por sus costumbres no pueden protegerse de las violaciones o exigir el
uso del condón. En muchos países, sus maridos tienen varias esposas y
ello facilita la propagación del virus.
Ancladas en economías empobrecidas, sin capacidad de incorporarse, en
muchos casos, al mundo laboral que les permita la libertad económica,
las mujeres viven enfrentadas al deseo de reclamar sus derechos
fundamentales en una sociedad donde solo tienen el derecho a subsistir.
PEQUEÑAS CIFRAS DEL AÑO PASADO
INMIGRACIÓN: Más de 6 mil personas murieron en el trayecto en barco
desde África a Europa y 31 mil alcanzaron las costas europeas.
CONFLICTOS: Solo en el conflicto de Darfur, 200 mil personas murieron y 2.5 millones tuvieron que huir de sus hogares.
VIOLACIONES: Entre los meses de junio a agosto, 200 mujeres fueron
violadas al mes en el campo de Kalma, situado al sur de Darfur.
SIDA: En 2006, murieron 2.1 millones y 2.8 millones de personas se infectaron, de las cuales el 40% son mujeres.
Rosina Ynzenga La Prensa
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