En el Día Mundial de la Tierra
Mujeres campesinas llaman a defender el planeta y la soberanía alimentaria
La necesidad de afirmar la soberanía alimentaria de los pueblos afianzando modelos originarios de consumo y respetando los derechos de las trabajadoras y trabajadores del agro, resaltaron líderes campesinas peruanas con motivo del Día Mundial de la Tierra, y en el contexto de la pronta realización de la Cumbre Social de los Pueblos, que tendrá lugar entre el 13 y 16 de mayo en Lima.
Lucinda Quispe Alayo, presidenta de la Federación Agraria de Junín consideró una tarea urgente generar una nueva conciencia entre las peruanas y peruanos, para que refuercen el consumo de los productos nacionales, como una forma de acceder a la soberanía alimentaria y evitar la imposición de modelos foráneos.
Quispe Alayo manifestó que el modelo económico neoliberal vigente afecta de manera particular a hombres y mujeres dedicados al agro en nuestro país, debilita el esquema originario de producción y consumo y agudiza la pobreza y exclusión de grandes sectores de la población.
“Están privatizando nuestras tierras, las aguas de los ríos se contaminan con la minería, cada vez es más difícil la situación para campesinas y campesinos, pero al gobierno le Para nosotras, lo primero es proteger la salud y los derechos del pueblo peruano”, señaló. Añadió que el impulso de la producción de agrocombustibles por parte del propio gobierno, como si fuera una estrategia del combate a la pobreza, es una amenaza para la actividad agrícola y para la sostenibilidad de la producción de alimentos para la población en su conjunto.
En el mismo sentido se pronunció Claudia Coari, representante de la Secretaria de la Mujer de la Confederación Campesina del Perú (CCP), quien opinó que el gobierno debe apoyar a las y los trabajadores del agro para que distribuyan sus productos en sus propias regiones.
“Debemos comer lo que se produce en cada lugar, papa, quinua, occa, haba, no hay que dejar entrada a los productos de Estados Unidos, que con el TLC vienen a arrasar nuestro mercado”, indicó.
Expresó también su preocupación por la política económica del gobierno y por la escasa atención que el gobierno presta a los problemas del campesinado. “Es una crisis total de la alimentación, los productos están muy caros, en Puno tenemos que pagar por un kilo de azúcar mucho más de lo que cuestan muchos kilos de nuestras papas, este gobierno no está protegiendo nuestros intereses y nos está haciendo cada vez más pobres”, puntualizó.
Las organizaciones que representan las mencionadas líderes campesinas forman parte de la Marcha Mundial de Mujeres y participan activamente en la organización de lo que será la Cumbre de los Pueblos Enlazando Alternativas, en la que representantes de movimientos sociales de América Latina y el Caribe y de la Unión Europea analizarán el impacto del modelo neoliberal en los derechos de las personas y los pueblos y formularán propuestas viables al respecto.
Precisamente, la soberanía alimentaria es uno de los temas de mayor interés para este evento, frente al contexto de avance acelerado de esquemas de agricultura industrial, que apelan a tecnologías que contribuyen a agudizar el calentamiento del planeta y a destruir la biodiversidad y la forma de vida de las poblaciones campesinas.
En contraposición a este modelo depredador y generador de crisis medioambientales y sociales, los métodos de producción campesinos, al fijar el carbono en los suelos, enfrían el planeta; sus semillas requieren menos insumos altos en carbono y son capaces de adaptarse al cambio climático, mientras que la venta de la producción en mercados locales evita el transporte de mercadería por largas distancias y, en consecuencia, el derroche de energías fósiles.
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